Relatos comicos, el argentino
Un argentino viajaba en avión a Las Vegas, cuando se encuentra con que en el mismo avión viajaba un amigo suyo de la infancia, llamado Guillermo, y que toda la vida había sido un chanta.... bah, digamos, el clásico porteño chanta.
- ¡¡¡Hola Guillermo, que casualidad, después de tantos años sin vernos, reencontrarte en este vuelo!!!
- Y sí, yo viajo habitualmente a Las Vegas, siempre me invita mi gran amigo Frank Sinatra.
- ¿En serio sos amigo de Frank Sinatra? ¡¡¡Pero si es mi sueño conocerlo en persona, y una de las razones por las que viajo a Las Vegas!!! ¿Vos me lo presentarías?
- Claro, por supuesto, mirá, esta misma noche vamos al Night Club donde va a cantar, y te lo presento.
- ¿Pero no será esta una de las chantadas a las que nos tenías acostumbrados de chico, no? - pregunta dudando el amigo.
- No viejo, esta noche lo vas a comprobar.
Efectivamente esa misma noche van al Night Club donde actuaba Frank Sinatra, se ubican en una de las mesas más cercanas al escenario, y cuando comienza la actuación, Guillermo lo llama al mozo, y le entrega un papel para que se lo dé a Frank Sinatra al terminar la canción. En el papel decía: "Saludos de Willy de Argentina, te invito a mi mesa". Al terminar la canción, el mozo le entrega el papel al cantante, quien mueve negativamente la cabeza, y le dice algo al mozo. Este regresa a la mesa, y le dice a Guillermo:
- Dice el señor Frank Sinatra, que no conoce a ningún Willy de Argentina.
- ¡¡¡Viste que sos un chanta!!! - le reclama su amigo - ¡¡¡No cambiaste nada, sos como antes, un trucho de mierda, me engañaste como a un pendejito!!!
- Espere mozo - insiste Guillermo - dígale a Frankie, que quien está es Willy de Buenos Aires.
Va el mozo, obteniendo de Frank Sinatra la misma respuesta.
- Dice el señor Frank Sinatra que no conoce a ningún Willy de Buenos Aires, y que por favor se deje de molestar o lo hace echar del establecimiento.
- Ves, Guillermo, que sos un trucho, encima me hacés pasar semejante papelón - le dice su amigo, y enojado se levanta y se va.
Más tarde, Guillermo toma un arma, y se instala frente a la mansión de Frank Sinatra, y cuando ve llegar su limousine, abre la boca, coloca dentro de ella el cañón del revólver y simula que se está por suicidar. Ante este cuadro, Frank Sinatra se baja del auto, y le pregunta el motivo por el que se está por suicidar.
- Por su culpa me estoy por suicidar.
- ¿Por mi culpa? ¿Y qué hice yo? - pregunta Sinatra sorprendido.
Guillermo le relata lo ocurrido esa noche, que él era Willy el que le había mandado el papelito, y le dice que nada le costaba acercarse y saludarlo, en vez de hacerlo quedar tan mal con su amigo.
- Bueno Willy, vayan nuevamente esta noche, que voy a reparar mi error, con tal que no te suicides ¿Ok?
- ¡¡¡Gracias Frank, esta noche estaremos allí!!!
Efectivamente a la noche, luego de convencer a su amigo de ir nuevamente, y bajo la promesa de que le iba a demostrar que realmente era amigo de Frank Sinatra, vuelven a ocupar en el Night Club la misma mesa de la noche anterior.
Comienza Frank Sinatra su actuación, y luego de cantar su última canción, se acerca a la mesa donde estaba Guillermo y su amigo, y exclama:
- ¡¡¡Pero miren quién está aquí!!! ¡¡¡Willy, mi gran amigo de Buenos Aires!!! ¡¡¡Qué alegría verte por aquí!!!
Y Guillermo le responde:
- ¡¡¡Uhhhhhhhhhhhhhh!!! ¿Ya venís a hinchar las tarlipes vos?
Mostrando entradas con la etiqueta el argentino. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta el argentino. Mostrar todas las entradas
martes, 15 de julio de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







