Chistes Largos, Las madres mienten
Se acerca la madre a la cama de su hijo parapléjico, y le dice:
- ¡Hijito, te tengo buenas noticias: encontramos un ungüento que una hora después de untado, te devolverá la salud!
- ¡NOOO! ¡¿EN SERIO, MAA?!
- Sí, mi amor, ven para ponértelo...
Y la madre embarra el ungüento por todo el insensible cuerpo de su hijo. Al rato:
- Mami, ¿ya?
- No, mi rey, apenas han pasado veinte minutos.
- ¡Uy, qué feliz soy! Voy a poder correr y comer solito...
Al rato: - ¿Ya, mami?
- No, amorcito, faltan quince minutos,
- ¡Ay, es que no puedo esperar para levantarme, jugar, caminar...! ¡Ay, mami, qué dicha!
- Sí, mi amor, pero hay que tener paciencia.
- Sí, ma.
Al rato: - ¡Ya, mi amor! YA ES HORA...
Entonces, el chiquillo se apoya en la cama, pone los piecitos en el piso, y al intentar levantarse, ¡ZAPLACATA! se revienta contra el piso. Llorando, mira a su madre, y ella le dice:
- Ay, amorcito, ¡Feliz día de los Inocentes!
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martes, 15 de julio de 2008
Chistes Largos, Las madres mienten
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